sábado

5-6



tiernamente  su  mano  dentro  y  fuera,  su  pulgar  se  alzó  para  acariciar  el endurecido clítoris sobre la abertura. Los músculos de los muslos de Taylor se agarraron  firmemente  a  los  hundidos  dedos  y  se  abrieron  para  recibirlos mientras la penetraban una y otra vez.

Su clímax fue n más intenso esta vez, pero sentir a Torrey unida a ella tan fuertemente calmó a la artista. Oh Torrey... sí... gim Taylor, dejando caer la  cabeza  hacia  atrás  mientras  su  cuerpo  convulsionaba  y  se  estremecía liberando el calor.

Finalmente Torrey deslizó sus dedos del refugio de su amante, sólo para alzarlos hasta sus propios labios, saboreando la humedad que los cubría.

Cuando Taylor volvió a recuperar la voz sonrió a su amante. “Mi increíble diosa... si tuvieras dieciocho ¡me matarías!



“Te    quiero    tanto,    Torrey...     quiero    hacerte    mía...    le    dijo    Taylor seductoramente al oído.

Oh, amor... siempre he sido tuya... replicó sin aliento Torrey.

Taylor presionó con todo su cuerpo contra Torrey, sintiendo las caderas de la mujer  moverse con urgencia contra las suyas. Los gemidos de Torrey fueron  callados  por  la  boca  de  la  artista  mientras  sus  labios  devoraban hambrientos a la mujer que tenía bajo ella. Los labios de Taylor encontraron el camino  al  rededor  del  cuello  de  la  escritora   hasta  succionar  el  lóbulo, mordisqueándolo suavemente con sus dientes. La artista finalmente comen a murmurar palabras eróticas al oído de la joven mujer. El húmedo aliento de la artista combinado con su manera de murmurarle hizo que Torrey temblara incontrolablemente.

Los  dedos  de  Taylor  acariciaron  los  firmes  pechos  de  su  amante, pellizcando  tiernamente los suaves pezones. Torrey jadeó y la artista la miró con amorosa adoración mientras se endurecían bajo su tacto.

“Mmmm... murmuró Taylor, dando un delicado beso en cada pezón. Me gusta cómo responden ante mí.

Tra amplios círculos al rededor de los erectos pezones con la lengua, rodeándolos  en vueltas cada vez más y más pequeñas hasta que Torrey se estremeció ante el ardiente aliento que se extendía por su endurecida carne. Taylor  alargó  la  punta  de  la  lengua  para  lamer  las  puntas  de  una  forma seductora. Rodeando los pezones con los pulgares y los índices, los pellizcó tiernamente, haciendo que la sensación mandara a Torrey a la estratosfera.

La mano de Taylor se deslizó descendiendo por el abdomen de la mujer hasta hundirse entre los rizos de suave color, brillantes por la humedad. Torrey abr sus  piernas  con  ansiedad.  La  artista  se  quedó  sin  aliento  ante  la sensación    de          la       aterciopelada          suavidad       que                     sura   allí.                      Torrey        gimió ligeramente  cuando  sint los  fuertes  dedos  de  Taylor  deslizarse  entre  la humedad. La punta de los dedos de la artista se movieron girando por encima de la piel.

Taylor ale los dedos de la excitada piel que solicitaba su atención, para succionar el endurecido pezón que la arqueada espalda de Torrey le ofrecía.

Por favor... suplicó Torrey.

Taylor lamió y succionó la carne con voracidad, mientras movía sus dedos acariciando  el  clítoris de Torrey con pequeños círculos. Ese momento casi provoca que el cuerpo de  Torrey se fundiera entre espasmos con la cama. Taylor sonr con lo que Torrey cre que era una sonrisa totalmente traviesa, mientras la artista liberaba el pezón y dejaba que su lengua creara un sendero de ardiente fuego descendiendo el cuerpo de la mujer.

Saber lo que Taylor estaba pensando hacer hizo que una nueva humedad se  uniera  al  ya  excitado  lívido  de  Torrey.  Separó  n  más  sus  piernas, murmurando  de  excitación  mientras  Taylor  lamía  la  parte  interna  de  sus muslos.

“Taylor... yo.... Las caderas de Torrey se movieron involuntariamente, buscando un contacto más íntimo, pero a la par el cuerpo de Torrey parecía retirarse.

Taylor sint el cuerpo de la pequa rubia tenso y alzó la mirada para ver el gesto de preocupación de la mujer.

Cariño, ¿qué pasa? dijo Taylor tiernamente, alzando su cuerpo para acunar a Torrey entre sus brazos.

Es  sólo  que...  estabas  bajando....  Torrey  parecía  frustrada  ante  su incapacidad para decir lo que le preocupaba.

Está  bien,  preciosa.  Si  no  quieres  que  haga  eso,  no  tengo  porqué hacerlo.    Taylor                     deseaba  tranquilizar a                       su    amante,                intentando desesperadamente evitar la desilusión de su propia voz.

No, no es eso... Es que... yo nunca he tenido a nadie... oh, Dios, nunca pen que fuera tan vergonzante tartamudeó Torrey.

Le tomó un buen pedazo de esfuerzo a Taylor no sonrr a su amante. “¿Ess intentando decirme que nunca te han...?

No respond rápidamente Torrey. Es sólo que parece tan especial... no me va  compartiéndolo con nadie más. Siempre he querido que fueras . Suena muy estúpido cuando lo dices en voz alta, ¿sabes?

No, cariño, no suena nada estúpido dijo Taylor con voz tranquilizadora. No puedo  ni  siquiera decirte lo que eso me hace sentir. Es como si me ofrecieras un regalo muy especial. Taylor capturó los labios de Torrey en un beso repleto de deseo. Deja que te demuestre cómo quiero agradecerte ese maravilloso regalo... finalizó la artista, deslizando  una vez más su cuerpo y acomodándose por entre las piernas de Torrey.

Taylor deslizó su dedo índice por entre el rizado triángulo de su amante y acarició con  su dedo los latentes labios exteriores, sintiendo el torrente de humedad que los cubría. La  artista cerró los ojos ante el increíble sabor que llenó su boca al deslizar su dedo entre sus propios labios.

Torrey se excitó aún más ante la visión. Oh, Taylor... te quiero..., te necesito,  por  favor... jadeó  con  voz  suplicante  que  Taylor  había  deseado escuchar miles de veces.

La cabeza de Taylor se inclinó y pareció que pasaba una eternidad hasta que su lengua alcan y lam tiernamente  el regalo que tenía ante sí. No fue rápido, ni demasiado  suave, sino una firme, lenta exploración del sabor y la textura que pertenecía a la mujer de la que había estado enamorada durante tanto tiempo. Ese primer sabor, sin embargo, fue suficiente como para perder la razón y el control que haa mantenido Taylor hasta ese  momento. Taylor ced ante las desesperadas súplicas de la mujer que envolvía con  tensos dedos los cabellos de ébano, y con una experimentada lengua y unos expertos dedos, tomó a su amante tan profunda y velozmente como la mujer le pedía.

Torrey gritó el nombre de Taylor mientras el orgasmo explotaba en su interior.  Su  cuerpo  se  arqueó  mientras  oleadas  de  placer  atravesaban  su cuerpo y chocaban como las olas que golpeaban las rocas bajo a ventana. Sus músculos se aflojaron, y entonces su  cuerpo se estremeció y ten mientras una serie de convulsiones atravesaban su cuerpo. Cuando Taylor continuó con un penetrante movimiento de su mano, Torrey gritó nuevamente mientras un segundo orgasmo sacudía su cuerpo.



“Te amo se encontró Taylor diciéndolo nuevamente en el oído de la pequeña rubia que estaba tumbada entre los protectores brazos de la artista.

“Te amo, Taylor... con todo mi corazón. ¿Puedo preguntarte algo?Lo que quieras, amor”.
“¿Cómo supiste que no me fui a Chicago por alguien?


En parte lo adivi, y en parte lo deduje. Un día, cuando Jess y yo hablábamos,  me  dijo  que  no  poa  recordar  que  hubieras  tenido  ninguna relación con alguien. Eso fue todo lo que dijo, pero se cla en mi mente. El otro día, en San Diego, cuando nos  besamos y tú admitiste que no era la primera vez que habías besado a una mujer, pen que tal vez habría una posibilidad de que tú sintieras lo mismo que yo sentía por ti. Taylor  besó la frente de Torrey, atrayéndola a sí. Siempre pen que yo era como un libro abierto  para ti, madre mía, estaba completamente equivocada. Supongo que escondí mis sentimientos hacia ti demasiado bien. Una vez que me di cuenta de que eso es lo que podría haber sucedido, me imaginé que marchar fue un acto completamente desinteresado  que sólo tú podrías soportar. Siempre te has preocupado por mí y nunca por ti misma. ¿Sabía Jess lo que sentías por mí? añad Taylor.

No  hasta  que  tuvimos  nuestra  charla  de  la  semana  pasada.  Me sorprend que lo adivinara tan rápidamente. ¿Sabía lo tuyo?

Sip. Encontró... bueno, ¿conoces el cuadro de la pared? Tengo como un millón de dibujos en los que me basé. No quería que los encontrara. Pero se lo tomó sorprendentemente bien, sin embargo.

Lo siento, te hice daño al irme, Stretch respond Torrey con lágrimas en los ojos.

Está bien, cariño. Ahora nos tenemos la una a la otra y eso es lo que importa. Además, fue más por mi culpa. Si hubiera sido más responsable por entonces, tal vez  hubiera sido capaz de ver por lo que estabas pasandorespond Taylor, perdiéndose en sus propios recuerdos.

“Tu madre lo ha sabido siempre. Desde la primera vez que estuvimos con ella. ¿Lo sabías?

Sí, lo sé. Me dijo que si no te decía lo mucho que te amo, dejarías de esperarme y encontrarías a alguien.

Nunca hubo nadie más, Taylor. He tenido amantes, pero nunca le di a nadie mi corazón. Siempre fue tuyo.

Siento  lo  mismo.  ¿Puedo  confesar  algo  muy  vergonzoso? preguntó
Taylor.

Oh, ¿tiene que ver con la muñeca hinchable?

Eres tan mala.... Taylor hizo cosquillas a la mujer de entre sus brazos hasta que Torrey r hasta llorar.

Dime, ¿qué puede hacerte pensar que es vergonzoso?

En parte la razón por la que fueras suavemente esta noche es que hace mucsimo tiempo desde que estuve con una mujer admit Taylor.

“¿Cuánto? preguntó Torrey con curiosidad. Seis años” dijo Taylor insegura.
Wow. Tu poder de aguante es mayor de lo que podría imaginar

Sí, bueno, no es que el celibato fuera algo consciente, simplemente no quería estar con nadie más. Incluso en la universidad, con otras mujeres, en lo único que podía pensar era en ti.

Y yo me acosté con Stephen.

Hey, no olvides lo que siempre dices... todo sucede por una razón. Si nunca hubieras pasado la noche con él no hubiéramos tenido a Jess.

“Tu madre me dijo lo mismo la semana pasada. ¿Recuerdas cuando fuimos juntas a andar por la playa durante tanto tiempo el jueves? Me dijo que era el destino lo que nos había encontrado juntas de nuevo en California y que era una oportunidad única en la vida. Indicó que se refería a que tú y yo nunca estuvimos  juntas  cuando  éramos  jóvenes.  Creo  que  simplemente  estaba intentando darme fuerzas para decirte algo, pero lo que dijo tea sentido.

Torrey se volvió para besar tiernamente los labios de Taylor y se acurruen el hueco del hombro de la artista.

“Mamá  dijo  que  si  hubiéramos  estado  juntas  cuando  nos  conocimos hubiera sido un desastre. Que no era lo que tú necesitabas entonces, no era lo suficientemente  fuerte   para   ser  tu  pareja.  Me  dijo  que  hubiera  estado esperando a que cambiaras y tú hubieras crecido odiándote a ti misma por no poder  hacerlo.  Dijo  que  habríamos   terminado  destruyendo  el  amor  que sentíamos la una por la otra, y tenía razón, Stretch. Torrey volvió el rostro a la mujer que tenía lágrimas en sus ojos cuando se encontraron con  los de la escritora.

“Tenía completa y absoluta razón, Little Bit. Éramos muy jóvenes. Nuestro amor nunca hubiera sobrevivido los problemas que teníamos que afrontar, pero de esta forma, crecer apartada la una de la otra,... puedo decir con sinceridad que no ha habido ni un sólo día en  los últimos quince años que no te haya amado.

“¿Porqué  anoche  me  besaste  y  me  dijiste  que  me  querías? inquir
Torrey.

Taylor sonr a través de las lágrimas que caían de sus profundos ojos azules. Porque mi madre me lo dijo.

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